En enero de 2026, la energía solar fotovoltaica mantiene su liderazgo en la matriz renovable de Chile, con una capacidad instalada superior a 11,5 GW al cierre de 2025, según el Reporte Mensual ERNC de la Comisión Nacional de Energía (CNE, diciembre 2025). Esta cifra representa más del 60% de los 18,9 GW totales de ERNC del país.
Este crecimiento se ve reforzado por un pipeline cercano a 4.100 MW en proyectos solares en construcción, alineado con las proyecciones del Ministerio de Energía, que estiman alcanzar 38,8 GW de capacidad total instalada (70% renovables) a enero de 2026. En este contexto, el foco del sector se desplaza desde la instalación hacia la operación, confiabilidad y mantenimiento de los sistemas fotovoltaicos.
Termografía infrarroja en sistemas fotovoltaicos
Durante su operación normal, los módulos fotovoltaicos pueden desarrollar defectos no visibles a simple vista, que se manifiestan como incrementos localizados de temperatura. Estas anomalías térmicas suelen ser el primer indicador de fallas incipientes, antes de que se traduzcan en pérdidas energéticas o riesgos eléctricos.
La termografía infrarroja permite detectar estas condiciones de forma rápida, no invasiva y sin detener la planta, convirtiéndose en una herramienta clave para el mantenimiento preventivo y predictivo.
Mediante una inspección termográfica correctamente ejecutada es posible identificar:
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Puntos calientes (hotspots) en células individuales, asociados a microgrietas o daño físico.
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Patrones térmicos irregulares o en parches, característicos de diodos de derivación defectuosos.
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Módulos o strings completos más calientes que el promedio, vinculados a interconexiones defectuosas o resistencias elevadas.
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Zonas calientes no uniformes, relacionadas con suciedad, sombreado parcial o contaminación.
La termografía no reemplaza otras pruebas, sino que permite localizar rápidamente las anomalías, focalizando las acciones de diagnóstico y mantenimiento.
Condiciones técnicas para una inspección confiable
Para obtener resultados válidos, la inspección termográfica debe realizarse bajo condiciones controladas:
Irradiancia solar
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Mínimo recomendado: 500 W/m²
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Condición óptima: ≥ 700 W/m²
Ángulo de observación
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Recomendado: 5° a 60°, evitando la perpendicularidad total para reducir reflejos.
Resolución mínima de la cámara térmica
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320 × 240 píxeles: adecuada para inspecciones a corta y media distancia y mantenimiento preventivo.
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640 × 480 píxeles (recomendado): para plantas de gran superficie, mayores distancias o diagnóstico avanzado.
Condiciones ambientales
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Cielos despejados
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Bajo viento
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Horarios de estabilidad solar
Documentación
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Registro de irradiancia y temperatura
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Identificación del módulo o string
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Evidencia visual y térmica
Marco normativo: IEC TS 62446-3
La especificación técnica IEC TS 62446-3, orientada a sistemas fotovoltaicos en operación, reconoce la termografía infrarroja como un método recomendado de inspección.
Este enfoque integra:
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Inspección visual
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Inspección termográfica
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Mediciones eléctricas DC
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Registro de condiciones operativas
Su correcta aplicación mejora la confiabilidad técnica y reduce riesgos operativos y costos a largo plazo.
Conclusiones
El crecimiento acelerado del mercado fotovoltaico chileno hacia 2026, junto con la incorporación de sistemas híbridos solar + almacenamiento, eleva significativamente las exigencias en materia de operación, confiabilidad y mantenimiento de los activos solares.
En este escenario, la termografía infrarroja aplicada bajo buenas prácticas y condiciones controladas se consolida como una herramienta indispensable para:
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Detectar fallas incipientes antes de que impacten la producción.
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Reducir pérdidas energéticas y riesgos eléctricos.
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Optimizar las estrategias de mantenimiento preventivo y predictivo.
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Extender la vida útil de módulos, strings y componentes asociados.
Para que estas inspecciones entreguen resultados técnicamente válidos, repetibles y trazables, es indispensable contar con instrumentación adecuada, tanto en resolución térmica como en capacidad de medición, verificación y documentación en terreno. Cámaras termográficas como la FLIR E8 Pro, con resolución 320 × 240 píxeles, permiten identificar anomalías térmicas relevantes en módulos y strings a distancia segura y bajo condiciones operativas reales.
Complementariamente, el uso de kits especializados para sistemas fotovoltaicos como el FLIR PV-KIT permite integrar la inspección termográfica con mediciones eléctricas y de condiciones ambientales, conformando un flujo de trabajo alineado con la IEC TS 62446-3. Este kit incluye instrumentos clave como el medidor de tenaza solar CM78-PV (PV78) para medición de corriente DC en paneles solares, el medidor de temperatura e irradiancia TA74 con sensor de inclinación integrado, una sonda de corriente flexible universal para mediciones en espacios reducidos, cables de prueba fotovoltaicos con conectores banana y MC4, cables MC4 macho y hembra dobles, y una bolsa de transporte resistente diseñada para trabajo en terreno.
La combinación de cámara termográfica y equipamiento de medición específico permite ejecutar inspecciones completas, coherentes y documentadas, mejorando la confiabilidad del diagnóstico, la toma de decisiones de mantenimiento y la protección de los activos fotovoltaicos a largo plazo.

